Como toda pandemia, la causada por la COVID-19 supone afectación de la salud y ocasiona gran cantidad de enfermos y muertes; este fenómeno lleva implícito otras tres dimensiones que debemos considerar. La dimensión económica, la social y la psicológica. 

En este artículo te daremos algunos consejos para lidiar mejor con los problemas psicológicos derivados de esta crisis.  El miedo colectivo es la primera reacción a la pandemia. Un problema de tal magnitud implica una perturbación social que puede exceder nuestra capacidad de calma y racionalidad. Los estudios señalan que toda la población sufre, en mayor o menor medida, preocupaciones, angustia y tensiones. Son reacciones normales ante una situación inusitada. Nuestras emociones también nos sobrecargan en el actual contexto, llenándonos de apatía, de una bruma mental en la que falla la concentración y aparece incluso el agotamiento físico. Surgen la depresión, la ansiedad, el pánico, la fobia social, la agorafobia, etc. Nuestras emociones se expresan y debemos aprender a atenderlas más que nunca. 

Según Daniel Goleman, autor del libro “Inteligencia Emocional”, lo más importante es saber que podemos evitar que los temores –a contagiarse, a perder el trabajo, a tener que cerrar una empresa– nos paralicen y bloqueen nuestro raciocinio. El psicólogo asegura que, por más que el mecanismo del miedo se active a partir de sistemas ancestrales anidados en nuestra amígdala, que no podemos controlar, sí podemos elegir actuar positivamente; y mecanismos tan simples como la meditación y ejercicios de respiración pueden ser de gran ayuda para ‘resetear’ la mente y ayudarla a liberarse de los pensamientos negativos. Se trata de ser pragmáticos y enfocarse en todo momento en aquellos pensamientos que nos permiten enfocarnos en las cosas que debemos resolver día a día y dejar a un lado los temores y angustias causadas por pensamientos sobre cosas que aún no suceden, y sobre las que no tenemos ningún control en el momento presente, pero que agotan nuestra energía mental, y vital, para poder sobrellevar de mejor manera el momento presente y las necesidades que se nos presentan, y, asimismo, abonar de una mejor manera el terreno del futuro. 

En este sentido, es muy importante que los líderes sean capaces de moderar sus propias emociones, para así influir positivamente en las emociones del resto, siendo calmados y claros. No deben tomar decisiones expeditivas basadas en emociones, sino sopesarlas. Deben mostrarse empáticos y preocupados por los demás y tomar las disposiciones que sean las óptimas para sus comunidades. Es muy importante que los líderes tengan inteligencia emocional, para que ésta se reproduzca a partir de su ejemplo.

Por tanto, en estos complejos tiempos que vivimos, te invitamos a ahondar en los conceptos y metodologías que propone la Inteligencia Emocional, para ello puedes recurrir a la extensa bibliografía, videos, y páginas web que están disponibles, o recurrir a un especialista, que te ayudará paso a paso y en las situaciones concretas de tu vida a emplear esta herramienta que te proporcionara una mejor calidad de vida y un mayor desarrollo profesional durante la pandemia y también después.